Sigue estas medidas para evitar bloqueo de cuentas por la UIF
La facultad otorgada a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para bloquear cuentas bancarias sin necesidad de una orden judicial, que fue respaldada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), genera una nueva necesidad de vigilancia y protección para los contribuyentes.
Por lo que es fundamental que las empresas adopten medidas preventivas que aseguren la transparencia de sus movimientos económicos y eviten interpretaciones de irregularidad por parte de la autoridad.
Para ello, existen varias acciones que las empresas pueden seguir para evitar el bloqueo de sus cuentas por sospechas de actividades ilícitas, como el lavado de dinero, y su operación se vea afectada.
Recomendaciones para reducir riesgos
Evitar que terceros realicen movimientos por medio de las cuentas bancarias: uno de los riesgos principales consiste en permitir que personas ajenas a la actividad económica, como podrían ser familiares o conocidos, utilicen las cuentas para recibir o transferir recursos.
Gustavo Leal Cueva, presidente de la empresa Fiscalia, señala que esta práctica fractura la trazabilidad del dinero y puede interpretarse como un intento de ocultar beneficios. Las transferencias que no coinciden con la actividad registrada del titular activan alertas automáticas al no existir una explicación lógica para dichos movimientos.
Verificar a clientes y proveedores: la autoridad no analiza únicamente movimientos individuales, sino redes completas de vínculos económicos.
Operar con terceros sin conocer su identidad o reputación incrementa la posibilidad de ser integrado en una investigación por operaciones sospechosas. Es indispensable confirmar que las contrapartes realicen actividades lícitas antes de consolidar una relación comercial.
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Contar con soporte documental y evidencias de materialidad: para la UIF, la existencia de una operación en documentos como facturas es insuficiente si no se demuestra una razón de negocio real.
La materialidad se acredita mediante contratos, comprobantes y evidencia tangible de la entrega de bienes o servicios. La carencia de estos respaldos permite a la autoridad clasificar una transacción como simulada.
Mantener la congruencia con el giro comercial: Alejandro Lozano Curiel, especialista en Crowe, advierte sobre la importancia de que las operaciones guarden relación directa con el objeto social del negocio.
Si una empresa recibe o envía pagos por conceptos ajenos a su sector económico, se genera una señal de alerta. El perfil transaccional debe ser consistente con la actividad declarada ante las autoridades.
Vigilar el manejo de efectivo: el uso constante de dinero en efectivo es un factor de riesgo crítico. Depósitos elevados, patrones repetitivos o incrementos repentinos en el volumen de operaciones son analizados bajo sospecha de ocultamiento de origen.
Asimismo, las transferencias a múltiples cuentas sin relación aparente o pagos al extranjero sin justificación técnica son focos de revisión para la unidad.
Transparencia en las estructuras operativas: el empleo de intermediarios o esquemas financieros complejos sin una justificación operativa clara sugiere intentos de ocultar al beneficiario final de los recursos.
La UIF mantiene una vigilancia estricta sobre el uso de cuentas de familiares o terceros para canalizar ingresos, ya que estas estructuras dificultan el seguimiento del flujo monetario.
La prevención en el entorno fiscal actual no es solo una cuestión de cumplimiento administrativo, sino una estrategia de protección.
Mantener el orden documental y la coherencia en cada transacción es la mejor defensa frente a las facultades discrecionales de las autoridades. La transparencia financiera no solo protege la operación, sino que consolida la permanencia y reputación de cualquier proyecto económico a largo plazo.
Con información de Reforma