El uso del Certificado de Sello Digital (CSD) es fundamental para la emisión de facturas electrónicas pues avala que los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) son auténticos y legales.
En su portal web, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) explica que un CSD es un documento electrónico mediante el cual la autoridad garantiza la vinculación entre la identidad de un sujeto o entidad y su clave pública, evitando la falsificación o manipulación de datos.
Los CSD son expedidos por el SAT y por medio de ellos, el contribuyente podrá sellar electrónicamente la cadena original de las facturas electrónicas que emita para garantizar su origen, unión y características que se heredan de los certificados de firma electrónica avanzada (integridad, no repudio y autenticidad).
El contribuyente podrá optar por utilizar un sello digital para toda su operación (matriz y sucursales) o tramitar uno para cada una de las sucursales, establecimientos o locales, donde emita facturas electrónicas.
El artículo 17-G del Código Fiscal de la Federación (CFF) explica los datos que los certificados deberán contener para considerarse válidos.
Razones de suspensión de los CSD y consecuencias
Los artículos 17-H y 17-H BIS del CFF detallan las razones por las que las autoridades fiscales pueden suspender temporalmente o cancelar los CSD.
Entre estas se encuentra:
· Los contribuyentes omitan presentar su declaración anual de impuestos transcurrido un mes posterior a la fecha límite.
· El contribuyente no pueda ser localizado en su domicilio fiscal y no haya presentado el aviso de cambio correspondiente en el registro federal de contribuyentes.
· Los comprobantes fiscales emitidos se utilizaron para amparar operaciones inexistentes, simuladas o ilícitas.
· Los contribuyentes son ubicados como simuladores de operaciones según los artículos 69 y 69-B del CFF.
· Se detecte que el ingreso declarado no coincida con los ingresos reflejados en los CFDI, sus complementos de pago o estados de cuenta bancarios a los que la autoridad tenga acceso.
· Que el certificado no haya cumplido con los requisitos legales al momento de su expedición, situación que no afectará los derechos de terceros de buena fe.
· Se ponga en riesgo la confidencialidad de los datos de creación de firma electrónica avanzada del Servicio de Administración Tributaria.
En caso de que la autoridad cancele o suspenda el CSD, el contribuyente ya no podrá emitir facturas electrónicas válidas ni realizar operaciones comerciales legales en el ámbito fiscal.
Además, podría recaer en sanciones y multas contempladas en los artículos 83 y 84 del CFF por incumplir con los requisitos para la emisión de los CFDI, según los casos y las razones por las que se suspendieron los CSD.
En el caso de los contribuyentes a los que se les haya restringido temporalmente el uso del CSD, el artículo 17-H BIS detalla que podrán presentar en un plazo no mayor a 40 días hábiles a partir de la restricción, la solicitud de aclaración ante el SAT y resolver la situación. Una vez que la autoridad reciba la petición, tendrá 10 días hábiles para dar a conocer la resolución por medio del buzón tributario y en lo que se emite la resolución, se permitirá el uso del CSD para la expedición de CFDI.